Los Hijos De J.Lo Y Marc Anthony Crecen Frente A Las Cámaras Y Nos Sorprenden A Diario

Los que somos padres sabemos que si nos preguntan sobre cómo se vive la paternidad y su evolución, diremos que  “pareciera que fue ayer cuando eran bebés” y es la pura verdad, pues sucede tan rápido que casi no nos damos cuenta cómo pasan los años y cómo crecen los niños. Es lo mismo que les ha pasado a los orgullosos padres de Max y Emme , los gemelos de Jennifer López y Marc Anthony.

 

Sin duda, durante la primera etapa de vida, el desarrollo es muy fugaz. Todos los padres coinciden en que apenas tienen tiempo para reparar en cuánto han crecido y cambiado sus hijos, pero un día, de repente, se detienen a mirarlos y descubren que el pequeño ha dado un giro de 180 grados. Y eso es lo que perciben las dos estrellas de la música latina al voltear sus rostros hacia sus bellos gemelos.

 

Max y Emme llegaron al mundo en el año 2008. Aunque al inicio sus padres no consintieron exhibirlos ante las cámaras, poco a poco ese espacio fue ganado por los niños y los hemos visto crecer delante del lente.

 

Aunque es muy pronto para definir la vocación de los gemelos, de algo no hay duda: les gustan las cámaras; incluso, han posado para varias marcas junto a su madre.

 

La propia madre y artista ha admitido que sus hijos son muy diferentes y ella no censura las distinciones; de hecho, asegura la madre, son como el Ying y el Yang. En otras palabras, la artista no inhibe las personalidades de sus gemelos, al contrario, las potencia.Mientras Max parece exudar demasiada energía, Emme busca la tranquilidad y es muy ecuánime. Así, la cantante no deja de afirmar lo orgullosa que se siente de sus hijos.

 

Pero en medio de las individualidades, Max y Emme no pueden evitar que por sus venas corra el amor a la música. Incluso, ambos se sienten atraídos por el ámbito musical y comparten esta pasión con sus padres.

 

Es por eso que reciben clases de música y canto. Sin embargo, eso no significa que pauten su futuro, pero sí estimulan un talento natural. Y entre foto y foto, los gemelos han crecido mucho. Cada uno va adquiriendo su propia personalidad y las cámaras son testigo de ello.